TARRAGONA.- Unos sufren y otros disfrutan

El público de Tarragona respondió a la cita con el mejor pádel del mundo y prácticamente colmó las instalaciones del pabellón del Serrallo, para ver en acción a las mejores parejas del Circuito bwin Padel Pro Tour.

A primera hora, Miguel Lamperti y Cristian Gutiérrez confirmaron en la pista lo que muchos imaginaban y pronosticaban, que tendrán “chapa” de candidatos en todos los torneos.

En su primera prueba de fuego destrozaron en dos sets a Marcello Jardim y Maxi Sáchez (6/3 y 6/0), en un partido que fue parejo únicamente en los seis primeros juegos, cuando el marcador reflejaba la igualdad a 3.
De ahí en más hubo una sola pareja en la pista, Gutiérrez-Lamperti, quienes se mostraron muy sólidos y endosaron un parcial de 9 a 0.

Poco pudieron hacer Jardim y Sánchez, ante la avalancha de golpes de sus rivales.

Cristian dijo que” tras un comienzo irregular, donde nos sentimos atados, pudimos concentrarnos y jugar más cómodos a partir del segundo break. Ellos comenzaron a fallar más y nosotros pudimos dominar juego”.

Los “príncipes” contra las cuerdas

Tal vez les pesó el “favoritismo” o les sorprendió el rival. Lo cierto es que Juani Mieres y Pablo Lima no tuvieron una tarde tranquila ante Seba Nerone y Sanyo Gutiérrez, que a punto estuvieron de dar la campanada. Los príncipes debieron remontar un set en contra para llegar a semifinales.

Tras el break en el quinto juego y la posterior consolidación, todo se les dio vuelta a Lima-Mieres. Con ventaja de 4-2, fueron sorprendidos por la reacción de sus adversarios que consiguieron 4 juegos consecutivos para llevarse el set por 6/4.
El público comenzó a aplaudir por la exhibición y no paró hasta el final, apoyando claramente a Nerone y Gutiérrez que llegaban de punto y casi se convierten en banca, confirmando que tienen armas suficientes para luchar con cualquiera.
Al inicio de segundo set, se sucedieron los breaks hasta que Juani pudo consolidar la ventaja en el sexto juego para ponerse por delante 4-2. Una nueva rotura al servicio de Seba aumentaba las diferencias, pero otra vez las ganas y la entrega de Nerone-Gutiérrez les permitió acortar distancias y ponerse 5-4, aunque esta vez y con la experiencia del primer set, Lima-Mieres no se dejaron sorprender y cerraron el set con su saque.

Todo quedaba por resolverse en el tercer set, donde se notó más precaución y serenidad. Fueron punto a punto hasta el undécimo juego, cuando Nerone sacaba para asegurar el tie brek. Lima-Mieres dispusieron de una sola bola de break y no fallaron. Rotura y saque de Lima para cerrar la eliminatoria.

“Fue un partido que se resolvió por detalles” confirmaron los protagonistas. Para Nerone “ellos fueron más valiente en el final y la suerte no estuvo de nuestro lado. Igual, el balance es más que positivo y alentador, porque me volví a sentir feliz en la pista y puede disfrutar con el juego”.

Por su parte, el brasileño Lima explicó que “sabíamos que sería un partido muy duro” al tiempo que dijo no preocuparle los “números del ranking. No hacemos cuentas de lo que nos falta para ser números 1, salimos a jugar bien y si lo logramos sabemos que todo llegará”.

Grabiel-Poggi de menos a mucho más. Un partido para soñar. Grabiel-Poggi y Díaz-Muñoz se encontraron con la posibilidad de meterse en semifinales y sólo eso bastaba para darle emoción al encuentro. Y así se vivió el primer set, cambiante y con intensidad, pero el segundo fue muy diferente.

Godo Díaz y Jordi Muñoz brindaron una auténtica exhibición al comienzo del partido, con puntos espectaculares y volviendo locos a sus rivales que no sabía por dónde defenderse. En un abrir y cerrar de ojos lograron dos breaks y se pusieron 4-0 en el marcador. Daba para soñar con que podían eliminar a la pareja 6.

Pero ese sueño comenzó a desvanecerse a partir del quinto juego. Nervios afuera y a jugar, parecieron comentarse Maxi y Fernando, y así, remando de atrás lograron recuperar y ponerse por delante 5-4.

Volvieron a tener sus opciones Godo y Jordi, cuando desaprovecharon una bola de break al saque de Maxi en el undécimo juego y luego terminaron por desmoronarse tras caer en el tie break.
Fue un duro golpe, que afectó sicológicamente, porque en el segundo set faltó tensión y ganas, y por eso no extrañó el 6/0 que endosaron Grabiel-Poggi.

El gran duelo fue para Auguste-Díaz. De postre tuvimos el partido más esperado, el que enfrentaba a dos viejos conocidos: Hernán Auguste y Gaby Reca. Duelo entre las parejas 3 y 5 del PPT, que prometía mucho y tal vez no convenció tanto, porque se resolvió más rápido y fácil de lo previsto.

Hernán Auguste y Matías Díaz ganaron con solvencia, gustando. Por momentos parecía que llevaban años jugando juntos. Todo ello fruto del trabajo y la combinación de dos estilos diferentes… la lucha de Matías y la calidad del Bebe.

No podemos quejarnos de lo vivido en el primer set. Estuvo acorde al nivel de los protagonistas. Buen pádel, mucha lucha. Un break a favor de Auguste-Díaz y la inmediata recuperación de Agustín y Gaby. Una nueva rotura en el octavo juego al saque de Agus y la posibilidad de igualar en el siguiente cuando dejaron escapar una bola de break. Opciones para ambos lados, pero la balanza acabó inclinándose a favor de Matías y el Bebe.

Todo eso desapareció en el segundo set. La confianza y la seguridad la tuvieron Auguste y Díaz. Matías fue un “león”, ese guerrero que nos tiene acostumbrado a no dar bola por perdida, mientras el Bebe dejó detalles de calidad increíble, que obligó al aplauso reiterado del público.

Del otro lado, Gaby y Agustín se fueron apagando poco a poco. No encontraron los caminos y perdieron el control. Ojo, tienen armas suficientes como para recomponerse. Al fin y al cabo esto no hizo más que empezar.

Textos: Oscar Solé

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